Monse

No es fácil hablar de donación de órganos. Abundan mitos y miedos alrededor del tema que muchas veces hacen que no se mencione en nuestro círculo familiar, ya que lo vemos como algo lejano que lo relacionamos con un momento difícil de la vida en el cual se deben tomar decisiones complejas en las cuales nadie desea pensar.

Pese a esto todos deberíamos esforzarnos por romper el estigma de este tema para lograr mejorar una situación que como país nos deja muy mal situados con respecto a otras naciones que tienen índices de donación de órganos mucho más avanzados que los que tenemos en Chile. Sin ir más lejos, en nuestro país las cifras de donación de órganos son apenas 6 casos por cada millón de habitantes, mientras en España esto sube a 36. Una cifra desalentadora, tomando en cuenta de que en la región latinoamericana todos los países nos superan con excepción de Guyana y Ecuador. En palabras del doctor Jose Luis Rojas, de la Corporación Del Trasplante, en Chile tenemos un nivel de trasplantes del primer mundo, pero un nivel de donaciones francamente subdesarrollado.

Lo que nos hace falta es informarnos mejor y conversar en familia acerca del tema, ya que en ello radica la fuerza que lograría sacar de las interminables listas de espera a aquellos que muchas veces ven irse sus vidas esperando una donación que nunca llega. Lidiar con la muerte de un ser querido es algo para lo que nadie está preparado, pero lamentablemente a veces ocurre y nos hace enfrentarnos al dolor y el miedo de dejar ir a alguien que amamos. Pero en medio de esta dura experiencia, el donar una parte de nuestro ser querido para que esta siga viviendo dentro de otra persona que logrará salvarse gracias a ello, puede ser un acto de generosidad y amor tan grande, que logre brindar algo de consuelo y paz durante un proceso tan doloroso.

En la actualidad Monserrat necesita urgente un trasplante de corazón después de llevar meses usando un corazón artificial. Además de ella existen alrededor de 1.800 personas que también están en lista de espera para un trasplante. La lucha de estas familias ha sido ardua, ya que además de enfrentarse a la deteriorada salud de sus seres queridos, deben trabajar por llamar la atención de las personas para que empaticen con sus casos y logren generar una toma de conciencia en la sociedad al respecto. Lo cual se traduce en tener más chances de obtener una donación que les de a estos niños la oportunidad de seguir viviendo.

Por eso queremos apoyar difundiendo las respuestas a las inquietudes más comunes y mitos alrededor de la donación de órganos para que puedan conversarlo con sus familias.

¿Quiénes no son donantes?
Una modificación legal, aprobada por el Congreso Nacional en mayo de 2013, establece que un fallecido no será donante sólo si antes del momento en que se decida la extracción del órgano, se presente una documentación fidedigna, otorgada ante notario público, en la que conste que en vida manifestó su voluntad de no ser donante. El notario deberá remitir esa información al Registro Civil, que deberá incorporar a la persona al Registro Nacional de No Donantes.

Las únicas contraindicaciones para ser donante son: ser portador de VIH, quien tenga infecciones graves no controladas o cáncer con metástasis.

¿Qué pasa si hay dudas acerca de si el fallecido es donante?
En caso de existir duda fundada respecto de la calidad de donante, la ley establece un sistema de consulta a determinadas personas. Esta  consulta debe ser en el siguiente orden:  primer lugar al cónyuge que vivía con el fallecido o la persona que convivía con él en relación de tipo conyugal. Si no hay cónyuge o conviviente se sigue consultando a los siguientes parientes en el siguiente orden:

o    Cualquiera de los hijos mayores de 18 años.

o    Cualquiera de los padres.

o    El representante legal, el tutor o el curador.

o    Cualquiera de los hermanos mayores de 18 años.

o    Cualquiera de los nietos mayores de 18 años.

o    Cualquiera de los abuelos.

o    Cualquier pariente consanguíneo hasta el cuarto grado inclusive.

o    Cualquier pariente por afinidad hasta el segundo grado inclusive.

La ley definió qué se entiende por duda fundada. Señala que la hay si se presentan ante el médico encargado del procedimiento documentos contradictorios o si hay contradicciones entre los familiares.

¿Quién puede ser receptor de un órgano?
Cualquier persona cuyo estado de salud lo requiera tiene derecho a ser receptora de órganos. Si varias personas se encuentren en igualdad de condiciones para la recepción de un órgano, el hecho de no estar inscrito en el Registro de No Donantes deberá tomarse en cuenta para priorizarlo respecto del que sí lo está.

¿Cómo me convierto en donante?
Como todos los mayores de 18 años son automáticamente donantes de órganos, no se requiere una autorización especial o trámite particular para serlo.

¿Cuándo se hace efectiva la donación de órganos?
Cuando se haya acreditado la muerte encefálica por dos médicos cirujanos distintos a los que realizarán el trasplante.

¿Qué es la muerte cerebral?
La pérdida total e irreversible de todas las funciones del cerebro. Se pierde la capacidad de respirar y el cuerpo de la persona sólo puede ser mantenido en forma artificial por algunas horas.

¿Qué pasa si la persona murió como consecuencia de un delito?

Si la persona murió como resultado de un delito, quien debe autorizar la extracción de órganos es el fiscal, previa consulta al Servicio Médico Legal.

¿Qué órganos se pueden donar?
El corazón, pulmón, hígado, riñones, páncreas, córneas, válvulas cardíacas, huesos y piel.

Los familiares del donante, ¿pueden conocer los nombres de los pacientes que reciben los órganos?
No. La donación debe ser totalmente anónima. No se puede facilitar ningún tipo de información que revele la identidad del donante y/o del receptor. La única excepción son los directamente interesados en una donación entre personas vivas.

¿Existe algún registro de los potenciales receptores de órganos?
Sí, el Registro Nacional de Receptores de Órganos, que está a cargo del Instituto de Salud Pública con la información de las listas de espera de los establecimientos autorizados a efectuar trasplantes de órganos.

¿Se puede ser donante en vida?
Sí, pero deben cumplirse ciertas condiciones: el transplante sólo puede realizarse entre personas relacionadas (parientes consanguíneos, parientes por adopción hasta el cuarto grado y convivientes), el donante debe ser mayor de edad y capaz legalmente, estar al tanto de los riesgos de la intervención y la extracción del órgano no debe causar un perjuicio grave a la salud del donante.

¿Se pueden arrepentir los donantes en vida?
Si una persona va a ser donante en vida (por ejemplo, donante de riñón para algún pariente) y cambia de opinión, tiene hasta el momento mismo de la intervención quirúrgica para anular su consentimiento.